Show simple item record

dc.creatorGuerra Larrazábal, Amelíe de los Ángeles
dc.date.accessioned2015-08-17T10:12:53Zen
dc.date.available2015-08-17T10:12:53Zen
dc.date.issued2008-11-01
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/11285/569037en
dc.description.abstractLas reformas educativas en México, guiadas por los nuevos paradigmas educativos, requieren cada día una mayor independencia en el aprendizaje de los alumnos. Para que esta independencia en el aprendizaje realmente sea fructífera, es esencial que el alumno sea capaz de tomar las riendas de su estudio, capacidad que se conoce como autodirección para el aprendizaje. Esta capacidad de autodirección ha recibido gran atención en las últimas décadas. Autores como Guglielmino y Hiemstra han dedicado grandes cantidades de textos a la autodirección. Guglielmino es la autora del test más conocido para medir esta habilidad, el SDLRS, acrónimo para Self-Directed Learning Readiness Scale. Dicho estudio, al igual que los demás que puedan encontrarse relativos al tema, fueron formulados, en primer lugar, para adultos, y en segundo, habitantes de los Estados Unidos y Canadá, cuya idiosincrasia es distinta a la de los mexicanos, y, en el caso de los adultos, intereses y aptitudes distintos a los de los adolescentes. Por esa razón, en el año 2002 Cázares se dio a la tarea de formular un test cuyo contenido fuera adecuado al ser y modo de ser de la población mexicana. El Cuestionario de Indagación del Perfil Autodirigido, mejor conocido como CIPA. Tras una serie de ajustes, la prueba sufrió varias modificaciones y la segunda edición recibió el nombre de CIPA+. Esta prueba fue empleada para estudiar una muestra de estudiantes, tanto de secundaria como de preparatoria, en tres entidades mexicanas, Jalisco, Nuevo León y Oaxaca, extendiéndose a un total de cinco instituciones educativas, cuatro privadas y una pública. El total de los participantes en el estudio fue de 734 personas entre 12 y 19 años de edad. Los resultados de la prueba indican que, en términos generales, los adolescentes poseen la capacidad de autodirección, teniendo los estudiantes de preparatoria un nivel ligeramente más elevado que los de secundaria, pero con una diferencia poco marcada. Las sugerencias derivadas de los resultados del estudio son, básicamente, respecto a la implementación de estrategias para reforzar las habilidades mostradas por los alumnos, así como para desarrollar los puntos más débiles de la escala de estudio.
dc.languagespa
dc.publisherInstituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
dc.rightsinfo:eu-repo/semantics/openAccess
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0*
dc.subject.classificationArea::HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA CONDUCTA::PEDAGOGÍA::TEORÍA Y MÉTODOS EDUCATIVOS::PEDAGOGÍA COMPARADAes_MX
dc.titleEstudio Comparativo en Cuanto al Perfil Autodirigido de Estudiantes de Preparatoria Versus Estudiantes de Secundaria, Medidos a Través del CIPA(signo de más)en
dc.typeTesis de maestría
dc.contributor.departmentTecnológico de Monterrey, Universidad Virtualen
dc.contributor.committeememberCázares González, Yolanda Maríaes
refterms.dateFOA2018-03-12T13:57:17Z
refterms.dateFOA2018-03-12T13:57:17Z
html.description.abstractLas reformas educativas en México, guiadas por los nuevos paradigmas educativos, requieren cada día una mayor independencia en el aprendizaje de los alumnos. Para que esta independencia en el aprendizaje realmente sea fructífera, es esencial que el alumno sea capaz de tomar las riendas de su estudio, capacidad que se conoce como autodirección para el aprendizaje. Esta capacidad de autodirección ha recibido gran atención en las últimas décadas. Autores como Guglielmino y Hiemstra han dedicado grandes cantidades de textos a la autodirección. Guglielmino es la autora del test más conocido para medir esta habilidad, el SDLRS, acrónimo para Self-Directed Learning Readiness Scale. Dicho estudio, al igual que los demás que puedan encontrarse relativos al tema, fueron formulados, en primer lugar, para adultos, y en segundo, habitantes de los Estados Unidos y Canadá, cuya idiosincrasia es distinta a la de los mexicanos, y, en el caso de los adultos, intereses y aptitudes distintos a los de los adolescentes. Por esa razón, en el año 2002 Cázares se dio a la tarea de formular un test cuyo contenido fuera adecuado al ser y modo de ser de la población mexicana. El Cuestionario de Indagación del Perfil Autodirigido, mejor conocido como CIPA. Tras una serie de ajustes, la prueba sufrió varias modificaciones y la segunda edición recibió el nombre de CIPA+. Esta prueba fue empleada para estudiar una muestra de estudiantes, tanto de secundaria como de preparatoria, en tres entidades mexicanas, Jalisco, Nuevo León y Oaxaca, extendiéndose a un total de cinco instituciones educativas, cuatro privadas y una pública. El total de los participantes en el estudio fue de 734 personas entre 12 y 19 años de edad. Los resultados de la prueba indican que, en términos generales, los adolescentes poseen la capacidad de autodirección, teniendo los estudiantes de preparatoria un nivel ligeramente más elevado que los de secundaria, pero con una diferencia poco marcada. Las sugerencias derivadas de los resultados del estudio son, básicamente, respecto a la implementación de estrategias para reforzar las habilidades mostradas por los alumnos, así como para desarrollar los puntos más débiles de la escala de estudio.
dc.identificatorCampo||4||58||5801||580102


Files in this item

Thumbnail
Thumbnail

This item appears in the following Collection(s)

Show simple item record

info:eu-repo/semantics/openAccess
Except where otherwise noted, this item's license is described as info:eu-repo/semantics/openAccess